Skip to main content

“Nunca hay que conformarse con decir hasta acá me voy a quedar”

By exalumnos

 

En el vasto mundo del emprendimiento darle “el palo al gato” no es común. Pero para el ex alumno de la Escuela de Administración y Negocios, Pedro Segura Martín, lo que alguna vez comenzó como un hobby, hoy es el exitoso y rentable sitio de tecnología móvil Pisapapeles, el más leído en Chile y uno de los diez más leídos en Latinoamérica.

Pedro ingresó a la carrera de Ingeniería Comercial del Campus Chillán de la Universidad de Concepción el año 2010, y paradójicamente, reconoce que le “daba lata” cuando veía la asignatura de emprendimiento en la malla.

“Pero tener la clase con el profe Carlos (Zepeda) fue una súper buena experiencia. Más que aprender mucho en la clase lo importante era sentir el empujón. El profe nunca nos preguntaba ¿qué te falta para hacerlo?, sino que siempre preguntaba ¿cómo va lo que estás haciendo? Y ese cambio, de dar el empujón, motivando a seguir adelante cada vez, de verdad se valora mucho y se siente. De repente no hay nadie que a uno le diga ¡dale!”- afirma.

El empujón sirvió. Tanto que cuando egresó el año 2016 decidió tomar su hobby y hacer de él su sustento diario.

Emprendimiento nacido en años universitarios

Pisapapeles es un sitio donde se analiza tecnología móvil y se da opinión al respecto. Es un portal que está enfocado para que un usuario pueda tomar mejores decisiones al momento de la compra.

“Empecé esto como un hobby mientras estaba estudiando, porque me gustaba hacerlo y veía que ese nicho no estaba tan bien atacado. Las visitas aumentaban muy rápido, lo que nos advirtió que, pese a que el contenido en ese momento no era tan bueno, y gráficamente el sitio no era tan atractivo, efectivamente había gente que necesitaba esa información. Fuimos depurando los contenidos y nos dimos cuenta que juntando un equipo competente – que en su mayoría está en Santiago, pero hoy tenemos gente de otros países como Argentina o Colombia que escribe en Pisapapeles- podíamos abarcar ese nicho e ir mejorando lo que publicábamos”.

El portal se fue perfeccionando y sus creadores aprendiendo. “En un principio éramos pocos y abarcábamos todas las áreas. Yo soy ingeniero comercial pero siempre me ha gustado mantener una buena redacción y me gusta mucho escribir, así que me hice cargo del área editorial en un principio y también un poco del área comercial. Teníamos otras personas que se encargaban del área técnica y así nos fuimos complementando”, cuenta Pedro.

De ahí en adelante las cosas se les dieron de puertas abiertas. Las grandes marcas los recibieron y dieron su apoyo desde un principio, convirtiendo a Pisapapeles en el exitoso portal que es hoy y que, a la inversa, sean las grandes marcas quienes los buscan para que prueben los nuevos productos.

“Es una satisfacción muy grande decir: hasta ahora lo hemos hecho bien, pero nunca hay que conformarse con decir hasta acá me voy a quedar”, insiste.

Habilidades interpersonales 

Cuando se le consulta a Pedro sobre la clave del éxito apunta directamente a las habilidades interpersonales y da como consejo a los nuevos estudiantes aprovechar las instancias extra académicas que ofrece la Universidad como otro medio, casi inconsciente, de aprendizaje.

“Yo estaba en la selección de fútbol de la Universidad. Entrenaba por lo menos tres veces a la semana y tenía súper buena relación con todos los que estaban. También me integraba en otras cosas, como el aniversario de la carrera, donde participaba en todo lo que fuera posible y le decía que sí a todas las actividades extracurriculares. Quiero recalcar eso porque inconscientemente uno va aprendiendo mucho. Lo noto también cuando hay que conversar con alguien más. Las ideas fluyen de forma más fácil, podemos expresar mejor lo que estamos pensando en el momento o aplicar mejor la idea que tenemos a algún modelo. Eso se debe a cosas que uno vive en el pasado, sobre todo en el período universitario. Mejor incluso en este Campus que está todo en un mismo recinto”, enfatiza.

Afirma que todo esto fue clave en su emprendimiento, que se dio cuenta de lo que servía sobre todo cuando tenía reuniones con cada vez más altos mandos de las empresas que lo contactaban.

“En la búsqueda de financiamiento me di cuenta que no siempre la mejor idea es la que apoyan los inversionistas, sino la que tiene atrás a un grupo entusiasta y que sabe expresar lo que quiere”, agrega.

También recalca que todas las experiencias de la Universidad sirven igual. “Me acuerdo de haber estado sentado en Cálculo I y haber pensado ‘cuando voy a usar esto en mi vida’; pero en verdad todo lo que uno aprende va moldeando el cerebro y cambia la manera de reaccionar. Te hacen mejor quizás no para solucionar un problema matemático, pero sí quizás para solucionar problemas del día a día”, finaliza.

Pedro Segura Martín, Generación 2016

"Destaco la calidad de los profesores por entregarnos no solo herramientas técnicas, sino también una visión humana"

By exalumnos

Una de las primeras decisiones que un egresado debe tomar al salir de la Universidad es la disyuntiva de: “emplearse” o “emprender”. Las estadísticas de los egresados de Ingeniería Comercial del Campus Chillán de la Universidad de Concepción señalan que la primera opción es la más recurrente y es el camino que escogió David Candia Villablanca, egresado el año 2015 de la Escuela de Administración y Negocios (EAN) y titulado el año 2016.

Cuenta que se demoró unos tres meses en encontrar un trabajo, más administrativo y no propio de ingeniero comercial, pero que le significó la puerta de entrada al puesto que tiene hoy como Ingeniero de Estudios de la Clínica Chillán.

“El primer trabajo me permitió conocer los sistemas, el negocio. Justo se abrió un cupo, una persona se iba a otro lado, me recomendaron y tuve un período de prueba en el que estuve a cargo de un proyecto y allí ingresé a la Clínica, donde ya llevo casi dos años”, contó.

Explicó que en un principio comenzó haciendo evaluaciones de proyectos y estudios, junto con preparar informes mensuales de gestión para el directorio que involucraban principalmente estadísticas: días de producción, días cama, pabellones. “Estos informes derivan después a un montón de otras decisiones en cuanto a cómo se van comportando los movimientos de flujo de gente y de actividades”, añadió.

Además, este último tiempo ha estado viendo el área comercial, generando negocios, normalizando convenios y estandarizándolos. “El sector salud está muy desordenado y tener una mirada más crítica de esto ayuda a valorizar mejor el servicio”, enfatiza.

El sello de la EAN

Al ser consultado por su paso por la EAN rescata haber aprendido a lidiar con la presión. “En la Universidad, además de estudiar, hacía ayudantías, tenía un trabajo paralelo así que mis tiempos eran muy acotados y tenía que hacerlo todo rápido. En el trabajo casi siempre las cosas que se piden son para ayer. La mayoría de las veces hay que tomar decisiones rápido, con los elementos que se tienen. Hay que tener visión para eso y la Universidad me formó así, más allá de las competencias técnicas que entregó”, señala.

Agrega que también hay enseñanzas que ha aprendido en el camino, en particular en los sistemas de gestión. “Sé que la Escuela ahora está apuntando hacia eso, lo que me parece súper necesario. O sea, es fundamental, por ejemplo, manejar bien Excel, que es la herramienta básica de gestión, que permite tomar muchas decisiones y ser hábil con eso es esencial”.

David recuerda con agrado su paso por la Escuela y destaca que le haya permitido generar redes. “Como hice ayudantías pude conocer alumnos que en ese entonces eran de primero o segundo, lo que permite después, cuando uno sale, tener una gran red de contactos. Y eso es importante”.

Agrega que no olvida ramos interesantes como emprendimiento, pero ensalza por sobre todo la calidad de los profesores. “Ese interés de ellos de entregarnos no solo herramientas técnicas, sino también entregarnos una visión humana. Siento que eso es muy importante para nosotros como profesionales. Las habilidades blandas permiten sobresalir entre el resto, como sello de la Escuela, como profesional propio. Creo que en la Escuela hay buena comunicación y eso hay que cuidarlo. No se da en universidades grandes como éstas que uno tenga la posibilidad de conversar con los profesores más allá del ámbito académico. Acá esa instancia está y hay que aprovecharla”, recalca.

Llevado a la vida de profesional, explica cómo esto influye en el nivel empresarial. “A veces se toman decisiones que muchas veces impactan en el operativo y hay que tener conciencia de cómo eso puede afectar a la gente que trabaja en ello. Si yo cambio algo en el sistema y no comunico, los médicos no se van a quejar conmigo, lo harán probablemente con su secretaria. Entonces saber concretamente todo lo que implica una decisión hace que se entienda mejor el negocio y responde a lo mismo, es a lo que me acostumbré en la EAN”, finaliza.

David Candia Villablanca, Generación 2016